jueves, 29 de marzo de 2007

Jóvenes extraordinarios: Núria Querol


JÓVENES EXTRAORDINARIOS







"LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES SON UNA GRAN ASIGNATURA PENDIENTE DE LA HUMANIDAD"



Desde pequeña he visto a los otros animales como iguales, paseaba por la calle y saludaba y acariciaba a todos los perros y gatos con los que me encontraba como si fueran cualquiera de mis amigos (¡aun lo hago!). Entonces ya rescataba renacuajos y gusanos intentaba convencer a los niños que jugaban a matar hormigas de que en lugar de eso debíamos darles migas de pan y ser sus amigos. Huelga decir que acribillaba a mis padres con preguntas sobre las corridas de toros o la caza. Estudié Biología y actualmente estoy terminando Medicina. También tengo estudios en perfil criminal y psicopatía y me encantaría tener tiempo para estudiar Filosofía o Psicología. Participé en la primera investigación española sobre crueldad hacia los animales como factor de riesgo de comportamiento violento interpersonal. A nivel extracurricular, he viajado por todo el mundo para aprender de grandes etólogos como Jane Goodall y Marc Bekoff, filósofos como Tom Regan, psicólogos como Frank Ascione o incluso del exagente del F.B.I. Robert K. Ressler. Hace 14 años, al leer Liberación Animal de Peter Singer: me volví vegetariana, dejé de usar cuero y uso productos no testados en animales. Adoro el sabor de la carne, pero no hay solomillo, ni par de zapatos, ni champú, que valga la vida de un animal. Coordino varias campañas internacionales (especialmente contra la matanza de focas, el uso de pieles y la difusión de alternativas a la experimentación). Fui arrestada ilegalmente en Milán por denunciar la implicación de marcas de alta costura en la matanza de focas. El escándalo mediático y el apoyo de la opinión pública hicieron que al cabo de unos días D&G renunciara al uso de piel de foca. En otra ocasión, un solo mail fue suficiente para que Don Algodón retirara sus prendas de piel de conejo. La humanidad está en una permanente evolución moral y la cuestión de los derechos de los animales es la gran asignatura pendiente. El Nobel Isaac Bashevis Singer, escribió una frase estremecedora pero que sintetiza de manera brillante nuestra relación con los animales: "para los animales todos los humanos somos nazis y toda la vida un eterno Treblinka."



TESTIMONIO RECOGIDO POR: MÒNICA ARTIGAS

FOTO:TATIANA DONOSO

MAGAZINE LA VANGUARDIA: 25/03/07


Artículo original: http://www.gevha.com/index.php?option=content&task=view&id=508&Itemid=2

miércoles, 28 de marzo de 2007

"Los monos de Harlow"

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070131/51304336906.html

31/01/2007 | Actualizada a las 03:35h
NÚRIA QUEROL I VIÑAS Miembro de Physicians Commitee for a Responsible Medicine| Sant Cugat del Vallès |
Xaro Sánchez apuntaba acertadamente que los infames experimentos de privación materna de H. Harlow con crías de mono serían hoy en día improcedentes ( "¿Qué efectos mentales tendría el aislamiento?", 27/ I/ 2007).

No sólo serían improcedentes, sino inmorales y, seguramente, un delito de crueldad hacia animales según muchas legislaciones actuales incluida la española.

Estos experimentos siguen siendo citados en cursos académicos, pero desgraciadamente no como se cita el caso del experimento de la sífilis en Tuskegee, sino como un procedimiento experimental más, cuando se trata de uno de los casos más emblemáticos de maltrato a animales en aras de una ciencia sin ética donde la regla del publica o perece se hace evidente en afirmaciones del mismo Harlow sobre cómo se sintió respecto a infligir tal sufrimiento en seres sensibles: "Lo único que me importa es si un mono se convertirá en algo que pueda publicar".

A través del aislamiento social, Harlow provocó comportamientos psicóticos en los monos como la automutilación o la depresión, aunque si se hubiera dado un paseo por algún zoo o circo, seguramente habría observado estos tipos de comportamiento característicos de los animales privados de libertad y de sus necesidades emocionales y afectivas básicas.

Curiosamente, Harlow en 1972 afirmaba que los datos obtenidos en monos eran de mayor validez que los obtenidos en humanos y que en caso de encontrarse diferencias, deberían revisarse los datos en humanos.

Lo mismo que sucedió con los experimentos en animales que no encontraban una evidencia entre el consumo de tabaco y el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Ojalá no tarde en llegar el día en que Harlow se incluya sólo en los temarios de debate ético y no en los de psicología infantil.


http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070208/51306160990.html

Desvíos desastrosos

08/02/2007 | Actualizada a las 03:35h
J. L. SAN MIGUEL DE PABLOS Madrid | He tardado un poco, esta vez, en decidirme a empuñar el bolígrafo ante la coincidencia, en el mismo número de La Vanguardia (27/ I/ 2007), de la entrevista a Susanna Tamaro y la carta "Los monos de Harlow", de Nuria Querol. Ese día, la escritora y la lectora hablaban de lo mismo: la deriva profundamente equivocada, y por ello desastrosa, que ha conducido a esta civilización, desde Descartes (más claramente, a mi entender, que desde mayo del 68), a los despropósitos y horrores que esas dos lúcidas personas constatan.

"Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano", escribió Schiller. Y cuando la estupidez se cree racional e inteligente,cualquier espanto se vuelve posible, sobre todo si los estúpidos gozan de buena prensa mientras que las personas con el corazón y el cerebro en sintonía son denigradas. El torturador de primates H. Harlow, que algunos todavía citan por sus interesantes descubrimientos científicos,no es ni mejor ni peor que los médicos nazis que estas últimas semanas han sido evocados con un escalofrío. O que Federico el Grande, que hizo, al parecer, los mismos experimentos pero con niños (¿de verdad ninguno de ellos sabía lo que iba a pasar?).

Lukacs, en El asalto a la razón,ha embaucado a muchos con su tesis insostenible de que las raíces culturales del nazismo están en el romanticismo. Falso: están en el lado oscuro de la condición humana. Y por tanto, también en la sombra - larga, muy larga- de la Ilustración y la tecnociencia.

INVESTIGACIÓN EN LABORATORIOS COVANCE:

El dolor de ser toro


La polémica sobre las corridas de toros se ha visto acrecentada por el "estudio" del Dr. Illera, según el cual, el toro no sufre durante la lidia gracias a la secreción de un tipo de opiáceos endógenos. Resumiendo, el "estudio" concluye que el nivel de estrés extremo al que se somete al pobre animal activa la secreción de betaendorfinas lo cual ha llevado al tal doctor a regalarnos frases tan delirantes como: "Yo podría aseverar perfectamente que ese animal no sufre. Así como lo digo: no sufre dolor". Revisando la bibliografía sobre cirugía taurina y los protocolos de atención y manejo del paciente taurino traumatizado, no puedo evitar una sonrisa irónica al leer recomendaciones como "administración de analgesia por el elevado dolor" o la inclusión de un anestesista en la atención prehospitalaria al torero. Imagino que los protocolos de analgesia y anestesia en toreros podrán suspenderse dado que el elevado nivel de estrés al recibir la cornada les hace secretar sus correspondientes betaendorfinas, ¿no?.